Un colega desnudó los errores del juez Guyot en el caso del preso asesinado tras denunciar drogas en el penal

Un colega desnudó los errores del juez Guyot en el caso del preso asesinado tras denunciar drogas en el penal

Fecha: 2019-09-30 08:56:36

Una investigación administrativa constató faltas graves y múltiples en la actuación de los responsables del Juzgado de Ejecución Penal de la capital con el juez Roberto Guyot a la cabeza.

El camarista Fabián Fradejas expuso las fallas en las que incurrió esa dependencia del Poder Judicial en el tratamiento de la situación del preso Sebastián Medina, quien fue asesinado en la cárcel de Villa Urquiza el 22 de noviembre de 2017.

Fradejas atribuyó “un servicio deficiente de justicia” a Guyot en las 48 horas previas a la muerte del interno que había denunciado a sus guardias por la venta de droga e inscribió ese desenlace en el deterioro general del Juzgado, dice La Gaceta.

El magistrado también formuló cargos a los secretarios María Nazaret Rodríguez Ponce de León, Fernando Valladares, Rafael José Domingo Molina y Germán Ricardo Aiquel. Estos funcionarios y Guyot deben contestar los reproches: a continuación, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán quedará en condiciones de resolver si adopta o no medidas disciplinarias.

Las conclusiones de Fradejas consignan que los hechos investigados podrían dar lugar a que la comunidad internacional sancione al Estado argentino. Si bien la pesquisa detalla las irregularidades advertidas respecto de cada agente, el capítulo de cargos advierte que esas conductas objetadas fueron una consecuencia directa de las órdenes que había impartido Guyot.

“Estas instrucciones relativas al trato dispensado a los condenados agravaron su situación de privación de la libertad y expuso a su integridad física a un alto riesgo con las consecuencias conocidas. El esquema verticalista de una oficina judicial conlleva la idea que las órdenes del juez, en principio, deben cumplirse, a menos que sean notoriamente ilícitas”, reflexionó Fradejas.

Diferentes fragmentos del capítulo de cargos advierten que el juez no podía echar la culpa a sus subalternos por las sucesivas omisiones y malas decisiones que impidieron preservar la vida de Medina.

El 8 de septiembre de 2017, Guyot había ordenado el traslado de ese preso y de José Alejandro Torres Sosa a la comisaría N°7 tras considerar que ambos corrían peligro porque habían denunciado la venta de droga en Villa Urquiza.

“El 21 de noviembre de 2017, mediante una nota dirigida a Guyot, con cargo de recepción firmado por el prosecretario Aiquel ese día a las 9.07, personal de la Unidad Penitenciaria informó que ‘se’ había restituido a los internos a la Unidad Penitenciaria el domingo 19 de noviembre de 2017 a raíz de un incidente acaecido en la Comisaría N°7. En la misma nota ‘se’ puso en conocimiento, además, que la secretaria Rodríguez Ponce de León, por vía telefónica, autorizó el movimiento a los empleados penitenciarios Walter Patto y José Cisterna”, relató Fradejas.

Y añadió que Guyot toleró tanto que sacaran a los presos sin su autorización como que estos volvieran al lugar donde habían sido amenazados de muerte.

“Según su propia declaración informativa, el juez, cuando tomó conocimiento de la situación, ordenó el apersonamiento de personal de su juzgado en la Unidad Penitenciaria a fin de constatar el estado de salud psicológico de Medina y Torres Sosa, y de averiguar lo que realmente había sucedido. Esta no era la actuación que la urgencia y gravedad del caso exigía. Guyot procedió con negligencia ante la gravedad de la situación que requería su urgente intervención”, afirmó el camarista.

La investigación advierte que esa actitud tolerante continuó pese a que a las 17.16 del 21 de noviembre de 2017, Medina presentó, por intermedio de su pareja, Ana Silva, una carta manuscrita ante el Juzgado de Ejecución para solicitar que con urgencia lo sacaran de Villa Urquiza.

“Existían numerosos datos fácticos que indicaban el peligro de la situación, y la urgencia de que la autoridad competente interviniera en resguardo de los internos y los trasladara de manera inmediata nuevamente a la comisaría N°7 por tratarse de testigos protegidos que habían denunciado a integrantes del Servicio Penitenciario”, manifestó Fradejas, quien se hizo cargo de la instrucción del sumario el 20 de febrero de este año por la jubilación de la ex camarista penal Marta Graciela Cavallotti (previamente, aquella había reemplazado al magistrado Gustavo Romagnoli, quien se excusó de intervenir en la pesquisa administrativa “por justificados motivos personales).

La investigación explicita que, lejos de actuar con celeridad y resolver el hábeas corpus manuscrito del 21 de noviembre, el juez sólo envió a un empleado a entrevistarse con Medina en Villa Urquiza: “allí, el interno denunció que había sido golpeado por sus guardias y amenazado de muerte, y ‘se’ constataron hematomas en su cuerpo. Al día siguiente, 22 de noviembre, Guyot concurrió a su despacho, pero tampoco tramitó o resolvió el hábeas corpus”.

Fradejas apuntó que la máxima autoridad del Juzgado y algunos otros colaboradores dejaron la oficina para asistir a un curso de capacitación aunque no disponían de licencia: “en esas circunstancias, un empleado recordó a Guyot la situación de Medina, sin que este ordenara medida alguna de protección del interno. Ese mismo día, por la tarde, sucedió la muerte de Medina en circunstancias que ‘se’ investigan”.

El camarista consideró que Guyot había transgredido la normativa administrativa y disciplinaria. Dijo que el juez de Ejecución Penal fue negligente por tolerar la restitución irregular de los presos a Villa Urquiza y no resolver el último hábeas corpus de Medina. También subrayó que es indelegable la competencia del juez para supervisar y controlar los establecimientos penitenciarios: “su obligación no se agota al ordenar a Institutos Penales (organismo del Poder Ejecutivo) que vele por la seguridad de los presos, sino que debe ir más allá y verificar en forma activa el efectivo cumplimiento de estas condiciones. Y, en el supuesto de constatar que esto no suceda, como ocurrió en este caso concreto, actuar sin dilación”.

Fradejas destacó que Medina no era un preso cualquiera, sino un interno que se había levantado contra los agentes penitenciarios que debían cuidarlo y, por ello, estaba en una situación de vulnerabilidad mayor.

Aunque Guyot afronta denuncias y cuestionamientos hasta en los Tribunales Federales de Comodoro Py por su desempeño en el cargo judicial al que accedió en 2016, luego de haber sido director del Servicio Penitenciario durante los gobiernos de José Alperovich y del mandatario Juan Manzur, tanto la comisión de Juicio Político de la Legislatura como la jueza de Instrucción en lo Penal N°5, Carolina Ballesteros, emitieron pronunciamientos a su favor respecto del caso “Medina”.

Esas resoluciones chocarían contra los corolarios que Fradejas elaboró en el ámbito del sumario que la Corte abrió el 21 de diciembre de 2017 con los votos de sus entonces cinco vocales: Daniel Posse (presidente), René Goane, Antonio Gandur, Antonio Estofán y Claudia Sbdar.

En principio, la garantía constitucional que establece que nadie puede ser acusado dos veces por los mismos hechos impediría al alto tribunal solicitar la destitución de Guyot.

 

Fuente: https://www.lagaceta.com.ar/nota/819937/actualidad/investigacion-interna-atribuye-un-servicio-deficiente-justicia-al-juez-guyot.html

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